Cómo usar la herramienta

Necesita cuatro datos que seguramente ya sabe: su edad, la edad de su hijo menor, cuántos años le quedan a su hipoteca y a qué edad piensa jubilarse. Si no tiene hijos o no tiene hipoteca, ponga 0 en esas casillas. La edad de apoyo empieza en 22 años, pero puede cambiarla.

La herramienta compara tres plazos y se queda con el más largo, porque una póliza a término solo protege mientras está vigente. Si la póliza termina antes que la necesidad más larga, su familia queda sin protección justo cuando todavía la necesita.

Cómo se calcula

Son tres restas y una comparación. Primero calcula cuántos años faltan para que su hijo menor llegue a la edad de apoyo, cuántos años le quedan a la hipoteca y cuántos años le faltan para jubilarse. Toma el número mayor y busca el primer plazo estándar que lo cubra.

Qué significa el resultado

ResultadoQué quiere decirQué puede considerar
Plazo estándar sugeridoUn plazo de 10 a 30 años cubre su necesidad más largaPedir cotizaciones con ese plazo y con el plazo anterior para comparar
Más de 30 añosNingún plazo estándar común cubre toda la necesidadEscalonar dos pólizas a término, o comparar con una cobertura permanente
0 añosNo hay hijos, hipoteca ni años de trabajo por protegerPuede que no necesite seguro a término; quizás solo gastos finales

Si el resultado es “más de 30 años”, no hay una sola respuesta correcta. Una opción es escalonar: por ejemplo, una póliza grande de 30 años y otra más pequeña de 15 años. Otra es una cobertura permanente, como la vida entera (whole life), que dura toda la vida y cuesta más cada año. Para comparar esa decisión con números, use la herramienta de comprar seguro a término e invertir la diferencia.

Cuánta cobertura, además de cuántos años

El plazo es solo la mitad de la decisión. La otra mitad es la cantidad. Para calcularla, use la calculadora de seguro de vida, que suma deudas, ingreso, hipoteca y estudios y le resta lo que ya tiene. Con los dos números, cantidad y plazo, ya puede pedir cotizaciones comparables.

Reglas que cambian la respuesta

  • Edades máximas: cada compañía decide hasta qué edad vende cada plazo. Con más edad, los plazos largos pueden no estar disponibles.
  • Conversión: muchas pólizas a término permiten convertirse a permanente antes de cierta edad, sin examen médico. Es una opción útil si su salud cambia.
  • Periodo de revisión gratis: al recibir la póliza, la mayoría de los estados le dan unos días para cancelarla y recuperar lo pagado. El plazo exacto depende del estado y de la póliza.
  • Licencias: el agente debe tener licencia en su estado. Puede verificarlo en el sitio del departamento de seguros estatal.

Errores comunes

  • Elegir el plazo por el precio y no por la necesidad. Un plazo corto más barato puede terminar cuando sus hijos todavía dependen de usted.
  • Olvidar la hipoteca. Si acaba de comprar casa, ese puede ser el plazo más largo.
  • No pensar en un nuevo hijo. Si planea tener más hijos, haga el cálculo con la edad del bebé futuro.
  • Comparar cotizaciones de plazos distintos. Un precio de 20 años y otro de 30 años no son comparables. Le explicamos cómo comparar en cómo comparar cotizaciones de seguro.
  • Comprar justo el plazo exacto sin margen. Si necesita 20 años y su hijo podría estudiar más, considere el siguiente plazo.

Un plazo también sirve para comparar el precio

Pida cotizaciones del plazo sugerido y del plazo anterior. Por ejemplo, si la herramienta sugiere 25 años, pregunte también por 20. Así ve cuánto cuestan esos 5 años extra y decide si valen la pena para su familia. Si alguna parte del contrato no le queda clara, el departamento de seguros de su estado puede ayudarle; varios atienden en español.

Seguro de vida y otras protecciones

El seguro de vida protege el ingreso de su familia si usted falta. No reemplaza otras pólizas: su carro, su casa o su apartamento necesitan su propio seguro. Si quiere repasar qué cubre cada tipo de seguro de auto antes de armar su presupuesto, lea tipos de cobertura de seguro de auto.